Liderazgo operativo y ejecución
Para supervisores y mandos medios: delegar, dar seguimiento, priorizar y hacer que los acuerdos se cumplan.
Liderazgo y Talento
Muchos supervisores y gerentes llegan al puesto por ser buenos en lo técnico, y nadie les enseña a liderar. Trabajamos con ellos para que sepan delegar, dar seguimiento y sostener un equipo que entrega y se queda.
Si alguna de estas te suena, el problema probablemente no es la gente. Es cómo se está liderando.
“El supervisor termina haciendo el trabajo de todos en lugar de delegar.”
“Crecimos rápido y los líderes no crecieron al mismo ritmo.”
“Las juntas terminan sin acuerdos y nadie da seguimiento.”
“Revisamos los indicadores cada mes, pero nadie cambia nada.”
“Nadie da retroalimentación hasta la evaluación anual, y ahí ya es tarde.”
“Se nos van buenas personas y no sabemos bien por qué.”
Pueden darse como taller, programa o acompañamiento individual.
Para supervisores y mandos medios: delegar, dar seguimiento, priorizar y hacer que los acuerdos se cumplan.
Conversaciones difíciles, retroalimentación continua y manejo emocional en el trabajo, para relaciones laborales más sanas y efectivas.
Roles claros, colaboración entre áreas y responsabilidad compartida sobre los resultados.
Para líderes de piso y punto de venta: motivación, cultura de servicio, ejecución en tienda y experiencia del colaborador.
Sesiones individuales para líderes que toman decisiones sobre estructura, talento y rumbo de sus equipos.
Diseño de perfiles y entrevistas por competencias para cubrir posiciones de liderazgo con la persona correcta.
Cada programa empieza con un diagnóstico y termina con indicadores. Conectamos el desarrollo de tus líderes con lo que el negocio ya mide: rotación, ausentismo, cumplimiento de metas y clima laboral.
Y como en Rizkora también trabajamos con datos, podemos ayudarte a medir el antes y el después.
Cinco pasos, del diagnóstico a la medición.
Entrevistas y datos para entender qué está pasando con tus líderes y equipos.
Un programa a la medida de tu operación y de tus objetivos.
Sesiones prácticas con casos de tu propia empresa.
Acompañamiento para que lo aprendido se aplique en el día a día.
Revisamos indicadores para saber qué cambió.
En una primera conversación revisamos el reto y te decimos qué formato tendría sentido, incluso si es algo pequeño.